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Sun Tzu sí que entendía de Eficiencia

Los 4 minutos del Jueves.

¡Hola de nuevo!


Como te he contado en los dos post anteriores (por si no los has visto, te dejo aquí los links al "post 1" y "post 2") todas las empresas funcionan de la misma manera: Tienen ideas con las que generan productos (Outputs), de esos productos esperan resultados (Outcomes), que generen Impacto, sea lo que sea impacto para esa empresa.


Por otro lado vimos que, tradicionalmente, la eficiencia de una empresa se ha entendido como "Generar más con menos", es decir, mejorar mi relación Output/Coste, y que ese concepto heredado de la revolución industrial, nos lleva a pensar que estamos siendo eficientes cuando en verdad únicamente estamos siendo menos ineficientes.

A veces creemos erróneamente que estamos siendo más eficientes.

Hoy vamos a ver cómo lo realmente importante no es "Generar más con menos", si no, "Conseguir más, haciendo menos", pero antes de entrar en materia, ¡La viñeta de hoy de Dilbert!

Para entender bien el concepto de "Eficiencia Real", tengo que volver a repetir que lo realmente importante para una empresa es conseguir Impacto, que los productos que hacemos casi nunca tienen el impacto que deseamos, y que el mejor indicador de que un producto va a generar Impacto es el Outcome.


Pero vamos a verlo con un ejemplo: Si tengo una empresa que vende calcetines, seguramente lo que quiera es ganar más dinero (eso sería impacto). Lo que gano depende del número de calcetines que vendo, del número de calcetines que me devuelven, etc. (Eso son Outcomes).


Pongamos que quiero que mi empresa, que vende calcetines, sea mas eficiente, ahora mismo vendo 100 calcetines al día, de los cuales me devuelven 20. Tengo 2 opciones.


Opción 1: Estudiar el proceso de fabricación para mejorar alguno de los eslabones (por ejemplo el empaquetado). Imagina que consigo mejorar la producción a 150 calcetines al día.

Opción 2: Preguntarme ¿Por qué devuelven 20 calcetines cada día?. Imagina que consigo que en vez de 20 nos devuelvan 10 (por ejemplo evitando retrasos en la entrega).


Si pensamos en la eficiencia tradicional:

En el primer caso habré incrementado mi eficiencia en un 50%, mientras que en el segundo, en el mejor de los casos habré mejorado en un 10% (mediante la reducción de desperdicio).

Imaginad que ambas iniciativas cuestan lo mismo, ¿En cuál invertiríais?


Ahora... ¿Qué pasa si, independientemente de lo que elija sigo pudiendo vender sólo 100 calcetines?


Pues la película cambia un poco. En el primer caso seguiría vendiendo 100 y me devolverían 20 -> Es decir mi impacto sería de 80. (Y encima tendría que gestionar un stock de 50 calcetines extra cada día...), en definitiva: mi mejora de eficiencia es del 0% (por no decir que es negativa), mientras que en el segundo caso pasaría de tener un impacto de 80 a uno de 90, lo que equivale a un incremento del 12,5% en mi eficiencia.


Sabiendo esto, ¿en cuál invertiríais ahora?

Ésta es precisamente la razón de que muchísimas iniciativas de eficiencia acaben fracasando y de que muchas metodologías con el potencial para generar un cambio con impacto, acaben por ser barreras organizacionales. Muchas empiezan con buenas intenciones, pero se centran en el qué y no en el porqué, partiendo de una premisa de eficiencia falsa.


Y justo en eso está la clave: en que lo importante no es generar mas con menos (Output/Coste) si no conseguir más haciendo menos. Es decir, podemos definir la Eficiencia Real como:

Entonces ¿Cómo se mejora la eficiencia?, pues tenemos dos opciones: O bien aumentamos el Outcome (Generando mejores ideas, aportando más valor a clientes, probando más ideas nuevas, etc.) o reducimos el Output (Menor alcance de los proyectos, ejecutar en menos tiempo, con menos coste, etc.) Es decir: En esta fórmula se engloban muchas de las estrategias de eficiencia tradicional :) ¡Qué suerte!


Y teniendo este concepto siempre en mente, resulta muy fácil entender dónde debemos invertir nuestro tiempo y nuestro dinero. Llevándolo a un extremo, ¿no os encantaría encontrar la manera de vender más sin hacer absolutamente nada?


Pero esto no es algo nuevo, de hecho, es un concepto mas viejo que el betún. Ya lo decía el bueno de Tzu Sun en "El arte de la guerra".

"El supremo arte de la guerra es someter al enemigo sin luchar"

Él sí que entendía lo que era la eficiencia. Puro Outcome (Someter al enemigo), cero Output (Luchar).

Y ahora te estarás preguntando: ¿Qué tienes que hacer tú para empezar a aplicar esto a tu empresa o en tu trabajo o en tu vida personal? (porque sí, esto vale para todo si piensas en ti mismo como una empresa). Pues la mejor forma de conseguirlo es a través de lo que se conoce como "Mentalidad de Experimentación", pero eso lo dejamos para el próximo post para que no os atragantéis ;)

¿Os habéis quedado con ganas de saber qué más?


En el próximo post hablaremos de cómo conseguir mejorar la "Eficiencia Real" de tu empresa, a través de un modelo mental diferente, ¡Así que no te lo pierdas!

¿Te quedan dudas? ¿Quieres que hablemos de algo concreto en los próximos posts? ¡Ponlo en los comentarios o envíanos un email!

PS: Os dejo el link a los otros posts de los 4 minutos del jueves por si nunca los visteis Kooxda Blog, a nuestra página web: www.kooxda.es y para que nos sigáis en LinkedIn: Kooxda en LinkedIn

¡Hasta el próximo post!

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